No me cabe duda alguna de que Larga jornada en el trópico es, desde su publicación en el 2015, el poemario puertorriqueño que entabla resonancias y correspondencias más agudas con la tradición clásica de la poesía caribeña. La colección se lee como un poema continuo que, de principio a fin, explora la existencia caribeña desde la condición de vivir “rodeado de agua por todas partes”, oteando el horizonte, masticando azules y violetas y viviendo en un viaje que siempre se topa con la frontera del agua y de la vida física. Su estructura conversa con La isla en peso del cubano Virgilio Piñera, con Omeros de Derek Walcott, con el Tuntún de pasa y grifería de Luis Palés Matos, pero en clave isleña mujer. Es como si la metáfora clásica de la mujer como representación de las islas tomara la pluma y escribiera desde adentro, se encarnara en Amarilis Tavárez Vales, desmantelando mitos, hipersexualizaciones y paisaje. Desde esa encrucijada existencial y encuerpada, Amarilis enuncia: “Quien nos afirma no es la tierra, sino el mar / el océano junta a los isleños / en la intimidad de su vientre”, y procede a poetizar. Nombra contradicciones tales como “soy una isleña / que vive en la costa / y no sabe nadar” o “bajo la falda cuadriculada de los mapas / junto a la inversa de mis fronteras / otra isleña mira la luz que amanece / la línea fina, distante, tímida / que le murmura migrar”. Define al Caribe como “nuestras tierras de tambor y sal”, y a los seres caribeños como “anfibios atropellados”. Ya lo había afirmado Palés antes en “Mulata-Antilla”, pero desde la multiplicidad de las costas y las pequeñas islas naciones, y no desde las dos constantes de la existencia isleña, que son el mar y el hambre. Estas dos constancias propelen el viaje de la escritura en Larga jornada en el trópico, como si fuera la escritura misma otra migración/transmutación.
Amo este poemario esencial, caribeño y universal (en el buen sentido de la palabra) que nos regala Amarilis Tavárez. Lo leo cada año, sabiendo que consulto un libro fundacional que ensancha nuestra literatura más específica y a la vez más humana. Propuesta de hermandad caribeña, propuesta de no morirse en la orilla, Larga jornada en el trópico es un poemario que no ceso de celebrar.
Mayra Santos-Febres
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SKU: 978-1-942989-78-3
$18.00Precio
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